Tratamiento botox

¿Qué es el Botox?

La toxina botulínica, más conocida como botox, es un producto natural que actúa paralizando los músculos temporalmente sin producir ninguna lesión física en las estructuras nerviosas.

Esta técnica, muy utilizada en medicina estética, consiste en la infiltración mediante una aguja muy fina de esta toxina en el músculo.  La toxina botulínica induce a la relajación e inhibe el movimiento del músculo. Con este efecto se pretende que desaparezcan las arrugas y por tanto proporcionar un aspecto más juvenil en la piel.

El botox es uno de los tratamientos que ofrece mejores resultados para eliminar las arrugas. Concretamente, uno de sus objetivos principales es eliminar las arrugas de expresión: entrecejo, la frente, las comisuras de los labios y contorno de los ojos.

Entre las características del botox se encuentran las propiedades paralizantes, que se usan en medicina estética como relajante de músculos faciales, consiguiendo eliminar esas arrugas de expresión.

Indicaciones del botox

El uso más extendido del botox es como tratamiento facial para eliminar las arrugas que se crean por la contracción de los músculos de expresión.

Se suele aplicar principalmente en la frente, entrecejo, y alrededor de los ojos y la boca; corrigiendo un entrecejo demasiado marcado o la expresión de tristeza que aparece cuando los laterales de la boca se “hunden”, o las cejas se empiezan a caer.

En nuestra clínica de Medicina Estética en Zaragoza recomendamos este tratamiento para personas de entre 40 y 60 años. Normalmente se necesitan repetir el tratamiento una vez al año aproximadamente.

También se utiliza en el tratamiento de la hiperhidrosis, que es la sudoración excesiva. En este caso, la toxina botulínica bloquea las glándulas sudoríparas.

También se indica en el tratamiento del estrabismo, tics, espasmos musculares, etc.

Beneficios del Botox

  • Para su aplicación no necesita anestesia.
  • No deja cicatrices.
  • Elimina las arrugas dando un aspecto más relajado.
  • Los resultados son inmediatos. Apreciándose los mejores efectos entre el tercer y el quinto día, siendo definitivo 15 días después.

¿En qué consiste el tratamiento?

La toxina botulínica se aplica mediante microinyecciones prácticamente indoloras y sin anestesia.

Se inyecta superficialmente y de forma simétrica en las zonas donde hay arrugas faciales de expresión, como en el entrecejo y en las “patas de gallo” o arruguitas periorbiculares y en un tiempo muy corto, aproximadamente 15 minutos.

Una vez finalizado el tratamiento con botox se puede volver a retomar la actividad normal inmediatamente. Aunque se desaconseja acostarse, masajear las zonas inyectadas y hacer ejercicio durante las siguientes cuatro horas. En algunos casos puede aparecer algún pequeño hematoma que fácilmente se puede disimular con maquillaje y desaparece en pocos días.

Resultados del Botox

Los efectos del botox se empiezan a observar normalmente a partir del tercer día. De forma progresiva van aumentando y borrándose las arrugas poco a poco. El rejuvenecimiento es evidente y la expresión facial queda más relajada.

Los efectos duran en torno a 6 meses y poco a poco va perdiendo su efectividad, por lo que en nuestro centro de Medicina Estética en Zaragoza aconsejamos repetir el tratamiento cada 6 meses. También es aconsejable hacer un tratamiento de botox anual de forma que tus músculos están debilitados durante 6 meses y repetirlo entre los 9 y 12 meses siguientes.