Radiofrecuencia tratamiento

La radiofrecuencia es un tratamiento que consiste en el uso de ondas electromagnéticas que son capaces de llegar a las capas más profundas de la piel.

El efecto del calor que se produce en la superficie aumenta la producción de colágeno, que es la fibra que hace que la piel tenga un adecuado grado de tensión.

Este efecto provoca que la zona tratada se vuelva más tonificada. También aumenta la temperatura de los tejidos profundos, con la consiguiente eliminación de tejido graso subcutáneo. Favorece asimismo el drenaje linfático y a un aumento en la circulación que mejora el aspecto de la piel.

¿Para qué se utiliza?

Es una tecnología altamente innovadora dedicada al tratamiento anti-edad y la flacidez cutánea.

Favorece:

  • La formación de nuevo colágeno.
  • El drenaje linfático.
  • La circulación de la piel y el tejido subcutáneo.
  • La migración de fibroblastos.

La radiofrecuencia puede complementarse con otras técnicas estéticas en tratamiento de manchas, arrugas, eliminación de venas en la cara, etc.

¿En qué consiste el procedimiento?

La radiofrecuencia genera un campo eléctrico que cambia de positivo a negativo, lo que causa un movimiento rotacional de las moléculas que genera calor.

Existen dos tipos de radiofrecuencia: la bipolar, que provoca un calentamiento superficial de la piel, y la unipolar, que produce un calentamiento en la parte más profunda de la dermis actuando sobre el tejido adiposo.

¿Qué ventajas tiene?

Es un tratamiento estético ambulatorio, seguro, no invasivo y que no necesita anestesia. En Clínica Estética Salutae en Zaragoza somos expertos en este tipo de tratamientos, por lo que estará en las mejores manos.

No recurre a inyecciones ni cirugías quirúrgicas, por lo que no necesita tiempo de recuperación y se adapta a cualquier tipo de paciente sin causar dolor, sólo una sensación de calor en la zona a tratar.

¿Cuándo empieza a tener efecto?

El efecto inmediato de la aplicación de radiofrecuencia es la retracción del colágeno, para, tras sesiones sucesivas, lograr la reestructuración del colágeno profundo y la formación de nuevas fibras que sustituyan a las ya envejecidas.

Los efectos se logran habitualmente a partir del mes de tratamiento y mejoran en los siguientes, aunque esto dependerá del estado del colágeno de cada persona.

¿Cuántas sesiones se necesitan?

Se necesitan entre cuatro y diez sesiones y pueden realizarse otras de recuerdo pasados unos meses.

La duración del tratamiento es variable dependiendo del área a tratar, entre los 25-30 minutos en las zonas pequeñas.