En qué consiste la crioterapia

La crioterapia es una técnica que utiliza temperaturas muy bajas y que se ha trasladado al campo de la medicina estética para ayudar a que los principios activos del sérum penetren mejor y lograr un mayor efecto en tratamientos para luchar contra la flacidez, las arrugas y las rojeces, además de aportar luminosidad al rostro.

Con su aplicación se suceden varias reacciones químicas en el organismo que logran un incremento de la circulación de la sangre y fomentan la alimentación de las células.

En nuestro centro, la técnica de aplicación se lleva a cabo a través de una máquina que hace descender la temperatura de la zona a tratar para lograr que las sustancias que se infiltran incrementen el tiempo de permanencia en las células, puesto que el frío hace que los productos se condensen y descienda el flujo sanguíneo.

Primero se realiza una limpieza y una exfoliación facial para eliminar las células muertas y unificar la piel, después se aplica una masaje facial de unos 20 minutos de duración con una sonda fría y con este descenso brusco de la temperatura de la piel se consigue que las sustancias aplicadas penetren de manera más profunda.

Todo ello tiene propiedades tensoras y, una vez hecho esto, se aplica una máscara de ácido hialurónico que hidrata en profundidad y rellena las arrugas del rostro. Para terminar, nada mejor que darle a nuestro paciente un masaje facial para favorecer la relajación y estimular una acción rejuvenecedora, gracias al uso de una crema hidratante anti edad escogida específicamente según el tipo de piel que presente el paciente.

Beneficios de la crioterapia

Los beneficios de la crioterapia

Son muchos los beneficios de la crioterapia en el campo de la medicina estética. Su acción se aprecia en el estado del pelo y de la piel ya que las toxinas del organismo se eliminan con su aplicación y esto redunda en una mejora en casos de psoriasis, acné, dermatitis atópica y celulitis.

El tono de la piel se ve mejorado, volviéndose más tersa y con un mejor aspecto, más sano y bello, y se produce un interesante rejuvenecimiento cutáneo, con una disminución de las manchas.

Asimismo, fortalece los vasos sanguíneos, las células se oxigenan y quema calorías. Y es que los pacientes que se someten a este tratamiento, desde el inicio de empezar a aplicarlo, ya no queman azúcar, queman grasa, por eso se recomienda para aquellas personas que desean adelgazar o perder volumen en áreas concretas del cuerpo consiguiendo, de este modo, que la textura de la piel también se vea mejorada.

Esto se produce porque, al aplicar el frío al organismo, éste trata de equilibrar su temperatura generando calor, para ello, extrae energía de la grasa que tiene almacenada y acelera el metabolismo, logrando que se eliminen más velozmente esos cúmulos. Los músculos se activan, y por ello se logra una tonificación que ayuda a combatir la flacidez.

Como ya te comentábamos antes, la crioterapia es un tratamiento que potencia la acción de otros como pueden ser las mascarillas faciales, peeling o envolturas corporales.